Todo el mundo lo sabe: la cocina de la abuela sabe mejor. Las abuelas saben hacer de todo y, especialmente, saben cocinar muy bien, por lo que no es sorprendente que los restaurantes contraten a abuelas para trabajar de cocineras.

La Enoteca Maria en Nueva York ha sido uno de los restaurantes en dar el paso. Las abuelas del barrio se han hecho con el poder de la cocina.

La cocina de la abuela, todo un éxito culinario

Jody Scaravella, inventor del concepto, permaneció la mayoría de su vida alejado del panorama gastronómico, trabajando como empleado de la red de transporte urbano de Nueva York durante más de dos décadas. Al abrir la Enoteca, hace más de nuevo años, para el italoamericano se trataba más bien de una pasión, un hobby. Pronto empezó a reclutar mujeres de diferentes regiones italianas que vivieran en la gran manzana para su restaurante, con una única condición: que cocinaran una vez por semana para los clientes.

Cocineras que practican la cocina de la abuela
La cocina de la abuela, nueva moda en la gran manzana.

A día de hoy, buscar nuevas trabajadoras no es ningún reto para Jody: señoras de más de 23 países diferentes muestran sus dotes de cocinera en la Enoteca Maria. Los clientes disfrutan de esta gran ventaja, ya que pueden probar la gastronomía de todo el mundo.

Otro de los puntos importantes del restaurante y que hace que sea tan popular es su ambiente familiar. El local irradia un encanto especial e invita a olvidarse por un instante de la vida estresante de una gran ciudad como Nueva York.

Cocina tradicional

Es bien sabido que en Estados Unidos la cultura de la comida rápida está mucho más enraizada que en España, y no es de extrañar que la cocina casera de las abuelas tenga tanto éxito. Las abuelas cuentan que numerosos clientes elogian sus platos y que ellas suelen quedarse sin saber qué decir: solo se trata de recetas tradicionales preparadas con ingredientes frescos.

Si estás pensando en viajar a Nueva York y te gustaría probar los platos de estas abuelas-cocineras, es mejor que te des prisa en reservar mesa. El restaurante se ha vuelto tan popular, que hay una larga lista de espera.