¡Y lo sabes! Esos entremeses, ensaladas, entrantes o postres pequeños servidos en vasos o cuencos suponen mucho trabajo y encima tienen que tener una buena presentación tanto en un buffet como si son servidos. ¡Qué menos que por lo menos sean “sanos” o nos aporten un poco de “felicidad”! Ya en serio, si para conferencias o eventos pudiéramos servir alimentos de calidad, sanos y sabrosos en vasos bonitos, sería todo un plus para la ocasión y un argumento sólido a favor de algo que normalmente nos quita demasiado tiempo.

Hace mucho que lo que se aprende durante la formación no es suficiente y por suerte hay muchos estudios sobre el tema de los alimentos y su efecto en las personas. Aunque la mayoría son aburridos y poco estimulantes, en el fondo el mensaje es claro: si se combinan los diferentes componentes e ingredientes de forma correcta, pueden tener muchos beneficios para el cuerpo, la mente y el espíritu. Tanto si se trata de rendir mejor en el trabajo, de tener una piel más bonita o de encontrar el equilibrio emocional, los conocimientos que disponemos a día de hoy nos pueden ayudar a crear platos inteligentes que nos aporten todo lo necesario. Es algo que se puede integrar ligeramente en la planificación de los menús y podemos al mismo tiempo hacer que se encienda la pasión en nuestros comensales, que funcione como gimnasia cerebral y que venga bien para el atractivo físico. Algo que muchas veces no viene nada mal.

Los huevos y el pescado (salmón) son verdaderos nutrientes para nuestro cerebro con sus ácidos grasos omega-3. En particular, el huevo es bueno para la memoria a corto plazo. El rábano picante contiene casi el doble de vitamina C que la misma cantidad de limón, estimulando el flujo de sangre al cerebro. El solomillo de ternera y el magret de pato tienen muchos aminoácidos y son ricos en hierro, esencial para la concentración. El pimentón, la vainilla, el perejil o la nuez moscada son ejemplos de alimentos que ayudan al estado de ánimo porque contienen sustancias estimulantes como la serotonina. El magnesio en las nueces también tiene un efecto relajante y cuando nuestro cuerpo produce endorfinas se alivian los dolores y se fomenta el bienestar.

Pero qué os voy a contar: utilizad estas ideas como inspiración y algo sobre lo que reflexionar. Hay muchos alimentos que pueden afectar a nuestro cuerpo y a nuestra mente de diferentes maneras, pero tienen que tener un buen sabor cuando los comemos del vaso y un buen aspecto. Creo que a nuestros clientes les interesaría este tema y si pudiéramos controlar o influir a la hora de que se sientan mejor físicamente en una conferencia y ayudarles a concentrarse, sería un gran éxito para ambas partes.

Atentamente, vuestro cocinero de Cook Concern
Sven Krieg