Una pensión familiar con restaurante en el campo, el sitio de moda en el centro, un hotel de lujo o un cocinero deeventos independiente: Nuestro sector está cambiando con la forma de cocinar, la buena comida y los buenos tiempos. Durante los últimos años ha habido un cambio en la actitud de la gente en su forma de ver la vida y en lo que significa la comida en general. Han habido muchos cambios y el último es la comida callejera: los mercados de abastos están resurgiendo, los platos vegetarianos y veganos cada vez son más populares, la cocina lenta y la cocina al vacío están a la última,la cocina de fusión combina diferentes culturas gastronómicas, las verduras se han vuelto sexys y cada vez se tiene más en cuenta que los productos sean regionales y que se cocine de forma sana. La lista es interminable y a día de hoy tenemos a nuestra disposición buena comida en cualquier sitio y en cualquier momento: gracias a grandes cocineros que tienen la suerte de trabajar en lo que les apasiona.

Creemos que la percepción general de los cocineros también está cambiando y evolucionando. La formación ha dejado de ser la única manera de convertirse en un buen cocinero. Más bien es el corazón de la persona, su creatividad y su pasión por la cocina lo que puede hacer que incluso aquellos que no son profesionales puedan obtener resultados de alto nivel.

En nuestra opinión, una formación es buena y útil, pero ha dejado de ser la única manera de convertir tu pasión en tu profesión. En la gastronomía, lo más importante es la experiencia adquirida. Las habilidades y las características personales solamente se pueden adquirir con la práctica. Tener ganas de probar cosas, el entusiasmo por aprender y la chispa de talento necesaria son las mejores condiciones para llegar lejos en la cocina. Esta es la razón por la que en Cook Concern nos dirigimos a todos los cocineros y cocineras que crean que su trabajo es su vocación: da igual que hayan aprendido la profesión desde las bases o hayan comenzado más tarde.