Después de estudiar en el Instituto Argentino de Gastronomía, el argentino José Pedro Stöck trabajó en las cocinas de Sudamérica, Europa y Asia, convirtiéndose en un cocinero con mucha experiencia internacional. En la actualidad trabaja como chef privado para una familia multimillonaria.

 

José Pedro Stöck: “La cocinas no tienen fronteras, la fusión es algo que sucede de forma natural”.

 

Tienes varios años de experiencia a tus espaldas en cocinas internacionales y con estrellas Michelin en países como Argentina, Andorra, España Francia, Noruega, Alemania, San Martín y Kazajistán. ¿Cuándo empezó todo? ¿Qué es lo que te llevó a la cocina?

Todo comenzó con un viaje de un año que hice por América del Sur y Europa. Necesitaba algo de dinero para continuar con el viaje y empecé de lavaplatos en un hotel de Andorra, después de esta experiencia, decidí que quería estar en una cocina.


¿De dónde viene tu pasión por la cocina?

Mi abuela era una cocinera excelente, la recuerdo siempre en la cocina.

 

Siendo un cocinero joven, trabajaste en Akelarre***, en Donostia-San Sebastián. ¿Cuáles fueron las mayores lecciones que aprendiste en esta época?

Organización y trabajo en equipo.

 

Trabajaste varios años en Oslo (Noruega) como cocinero ejecutivo antes de la ola de la cocina escandinava. ¿Qué te fascinó de la cocina nórdica?

Los productos como el pescado y los mariscos de la costa escandinava, las setas y las bayas salvajes, la simplicidad de los sabores frescos pero complejos.

 

En Berlín, tuviste el gran honor de trabajar como cocinero ejecutivo de la Embajada Argentina. En un trabajo de tanta responsabilidad, ¿suele haber un lugar para la creatividad o te dedicaste, sobre todo, a cocinar platos argentinos?

Así es, fue un honor. Sobre todo, solíamos tener dos tipos de servicios: uno con protocolo diplomático, donde la comida solía ser clásicamente argentina y otro sin protocolo, donde solía tener total libertad para crear y disfrutar de mi creatividad.

 

Por medio de una invitación del Consulado de Argentina, tuviste la oportunidad de promocionar la gastronomía argentina en Hong Kong. ¿Te dio tiempo a descubrir la gastronomía de Hong Kong?

Sí, hice la promoción en el Hotel Marco Polo, tienen varias cocinas, incluída una cocina tradicional china, claro, o sea que me dediqué a cocinar. Hong Kong es una ciudad gastronómica gigante y me encanta ir a comer a los mismo sitios que la  gente local.

 

Después de haber vivido tantas experiencias internacionales diferentes, ¿cómo describirías tu estilo culinario actual?

Doy por hecho que cada cocina es un mundo y me adapto a las necesidades del lugar donde trabajo. Actualmente trabajo como chef privado de una familia rica.

 

¿Qué piensas sobre la cocina fusión?

Creo que las cocinas no tienen fronteras, la fusión es algo que sucede de forma natural.  

 

¿Cuáles son tus ingredientes favoritos y los que menos?

¡Hay tantos! El pescado fresco es un ingrediente que no debe faltar, aceite de oliva virgen extra Arbequina, mantequilla francesa, queso, jamón…No me gustan el regaliz y la mostaza de Dijon.

 

Si pudieras elegir un lugar donde no hayas estado, ¿dónde te gustaría trabajar durante un tiempo?

My destino de ensueño es, sin duda, Asia  (China, Japón, Tailandia, Vietnam).

 

¡Muchas gracias, José!