Gastronomía Solidaria es una ONG madrileña del barrio Tetuán que se dedica a la reinserción de colectivos en riesgo de exclusión social y, en algunos casos, a la reinsercción de los excluídos de la exclusión: chicos que están fuera de todo programa, jóvenes sin opciones vitales como son un trabajo, y sobre todo, una esperanza. La ONG, que vio la luz el pasado octubre, ofrece cursos de cocina para todo aquel que quiera y lo necesite. Chema de Isidro, uno de los socios fundadores y encargado de formar a los jóvenes, nos ha acercado a su día a día.

¿Cómo surgió la idea de crear una ONG que funcionara como escuela de cocina?

Hace 6 años se acercaron los directivos del CEPI de Tetuán y me comentaron que tenían un proyecto para intentar sacar de las calles y los parques a los chavales del barrio de Tetuán. La verdad es que por las mañanas no tenía nada que hacer y me moló la idea, acababa de montar la escuela y la actividad privada era por la tarde. Me di cuenta del poder que tenía la cocina para enganchar a estos chavales y, tras 5 años colaborando con esta ONG, decidimos montar la nuestra.

¿Cuántos sois en el equipo?

Somos mucha peña (risas). Los que estamos diariamente con ellos somos mi mujer Beatriz Burgos, Anabel Martín y un servidor, pero ayudándonos están nuestros colegas, gente maravillosa como Vicente González (nuestro maestro informático), Félix Soriano (el mejor fotógrafo de España), Paco Patón ( que comparte la vicepresidencia con Bea), también colegas cocineros que vienen a dar Máster Slass a los chicos como Sonia Fuentes, Raúl Ocete, etc. Proveedores, periodistas, amigos…

Chema de Isidro, Anabel Martín y Beatriz Burgos durante la presentación del proyecto.

¿En el curso de cocina, qué tipo de formación dais y cuánto dura?

Formamos a pinches de cocina, que sepan estar en una cocina, que sepan cortar, que sepan enfrentarse a una sartén, que tengan disciplina, que sepan  trabajar  en equipo. Es decir, que les puedan contratar sin pensarlo. Están 3 meses en la escuela y 3 meses de prácticas en los mejores rtes de Madrid.

¿Cómo es el alumnado?

Pues como venga, nunca decimos que no a nadie. Todo el mundo tiene cabida en la escuela. Lo único que no cogemos a gente con delitos sexuales, lo demás, si tienen interés, nosotros los acogemos.

¿Cómo se ha formado el grupo? ¿Son los alumnos los que han acudido a vosotros, han sido enviados por instituciones sociales o habéis acudido vosotros a donde ellos? 

Desgraciadamente no hay que buscar mucho para encontrarlos. La mayoría son colegas de otros chavales que hicieron el curso y que quieren salir del barro como hicieron ellos. También nos llegan chavales derivados de otras fundaciones porque somos los únicos que les podemos formar, ya que, como no tenemos ayudas de ninguna entidad pública, tenemos la libertad de acogerlos a todos. No pedimos requisitos, ni papeles, solo ganas.

Me imagino que, aparte de enseñarles a cocinar, también hay que hacer de psicólogo o de padre.

Creemos que les enseñamos a vivir en esta sociedad, les preparamos a que sepan cómo actuar, cómo comportarse y que es lo que tienen que hacer para vivir sin miedos y sobre todo a qué cojan seguridad y autoestima. No somos sus padres, pero les acompañamos en toda su trayectoria, en muchos casos no tienen buen recuerdo de la figura de un padre o una madre. Eso sí, sin buscarlo nos convertimos en una gran familia.

¿Cuál es el mayor reto a la hora de formarlos?

Que salgan para adelante, con la seguridad necesaria para que se hagan fuertes.

¿Después del curso, qué oportunidades laborales tienen?

Todas las que ellos quieran y luchen. Nosotros les damos el empujoncito para que les contraten  y luego que sueñen y peleen. Te puedo contar que ya tenemos 6 jefes de cocina

¿Se puede decir que la gastronomía es una puerta hacia la integración?

Se puede decir no, te aseguro que lo es. En el curso de cocina estamos en un 82% de inserción. Hay trabajo siempre, no hace falta tener estudios anteriores, aunque nosotros siempre les decimos que se sigan formando. Por eso lo hacemos, sabemos que funciona

En vuestra página web aparece el nombre de “las raspitas” ¿Quiénes son?

Somos todos los que pertenecemos a Gastronomía Solidaria, profesores, colaboradores, alumnos, proveedores, etc. Más que una ONG somos un movimiento.

¿Cuál es el balance hasta ahora? 

Ya os he contado que de inserción el 82%, en nuestro corazón del 200%.

¿Cómo se puede colaborar con vosotros?

De muchas maneras. Meteros en www.gastronomiasolidariaong.org y veréis todo lo que hacemos.

¿Tenéis programado un acto solidario/ benéfico para los próximos meses?

En estas navidades no paramos, aparte de estar con nuestros chicos, hacemos la cena de NocheBuena a 150 ancianitos en Madrid, colaboramos en la cena de Teinvitoacenar y muchas otras cosas más. Nos mola y mucho.