El pudding de chía y mango es la receta más fácil, más deliciosa y a la vez muy saludable, que pueda existir. Las semillas de la chía tienen un alto contenido en fibra, por eso tienen ese efecto saciante, y algunas personas la usan para adelgazar, pero lo más destacado es que es muy rico en ácidos grasos omega 3. Por eso, también se convirtió en un ingrediente de moda.

 

Las semillas son duras, por eso hay que dejarlas en remojo desde un día antes, y cuando se ablandan quedan como unas bolitas gelatinosas que recuerdan a las perlas de las tapiocas. Además, desprenden el mucílago, una especie de baba que contiene este alimento.

 

Para ello, ponemos una cuchara sopera de chía en 1/3 de taza de bebida de almendras, de coco o la que más te guste, y una cucharada de miel.

 

Por otro lado, utilizamos un mango. Lo cortamos en trozos y a la batidora. La idea es que quede como un puré pero si te gusta una consistencia más líquida, agrégale un poco de agua. No olvides, reservar unos pedacitos para la decoración final.

 

Y así de rápido, pasamos a servir.

 

En unos frascos de vidrio o unas copas, vaciamos dos cucharadas de la chía ya remojada, y luego, vertemos encima el puré de mango.

 

 

Finalmente, para terminar, echamos los pedacitos de mango que nos dejamos al principio, para decorar. Y para un toque más de color, unas hojitas de hierbabuena, le vendrán fantásticos.

 

Esta reparadora receta está pensada para dos vasos, es 100% vegetal, y se puede consumir como desayuno o postre. En muchos restaurantes veganos ya puedes encontrar en la carta alguna variante del pudding con otras frutas. Cuando lo pruebes, y por su sencillez, vas a querer repetirlo en casa.

 

¡Buen provecho!