El sector hostelero de Francia y Alemania necesita mano de obra cualificada, no hay suficiente gente para cubrir toda la demanda. Puede resultar sorprendente que, en un país como Francia, donde el paro ronda el 10%, es decir, unos 3 millones de personas, siga habiendo puestos en el mercado que sean difíciles de cubrir. Pero, ¿por qué realmente?

Escasez de profesionales en el sector gastronómico

Sobre todo, por la fama que tiene la profesión de cocinero: se sigue viendo como una salida para los malos estudiantes, no para las personas a las que les guste trabajar con las manos, poner en marcha toda la creatividad que tienen e, independientemente de las notas que tengan en la escuela, estén dispuestas a trabajar duro por algo que les guste. Aunque la profesión no goce de muy buena fama, la verdad es que, en el país galo y teutón la profesión de cocinero es una profesión con futuro. Los maestros de los fogones no conocen lo que es el paro, muchos universitarios, sin embargo, lo están viviendo en sus carnes. Muy pocos quieren ser cocineros, sin embargo, a todo el mundo le gusta salir fuera a comer.

Un concurso de gastronomía para parados: cómo buscar personal en el siglo XXI

Viendo la falta de profesionales que reinaba en el sector, la oficina de empleo de Orleans (Francia) decidió tomar cartas en el asunto y organizar una concurso de gastronomía para aquellos cocineros amateurs que se encontraran en el paro. La competición tenía como objetivo nada menos que integrar a los participantes en el sector gastronómico, para que salieran del paro y que los establecimientos con más necesidad de personal vieran paliar sus problemas. Así que, en septiembre de 2017, los funcionarios pidieron a todo aquel parado que quisiera tomar parte en una formación en cocina que postulara a la competición. Los tres primeros concursantes en clasificarse recibirían un curso gratuito de cocina junto con la posibilidad de hacer prácticas en restaurantes.

Platos vacíos del concurso de gastronomía para parados.
Una instantánea de la primera clasificación.

La final y el ganador

La oficina de empleo seleccionó a 15 concursantes, de los cuales 11 pasaron a la final, celebrada el 4 de diciembre en Orleans. Cada concursante recibió una cesta con productos frescos que debía utilizar para preparar una comida de tres platos. El plato principal a cocinar fue pollo con manzanas y puré de calabaza. El jurado evaluó el sabor del plato, el emplatado y la presentación del plato llevada a cabo por el concursante.

Ganador concurso de gastronomía para parados
El ganador, Albert Moinué.

Albert Mounié fue el primer clasificado, parece que al sumiller de 50 años le sirvió la experiencia laboral previa para saber cómo trabajar el producto. Orgulloso de su primer puesto, regresó a casa con la esperanza de poder encontrar un trabajo lo antes posible.

¿Estaremos ante una bonita iniciativa que quedará en anéctoda o ante una nueva forma de buscar personal en las oficinas de empleo?

 

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