El universo del aceite de oliva es amplio y muy parecido al del vino, tiene desde sabores suaves a intensos, denominaciones de origen propias, se puede maridar y catar, también. Para echar un simple vistazo a este mundo, España tiene 300 variedades de aceituna catalogadas.

 

Si quieres comprar un buen aceite para tu casa o para cocina profesional, el Director Comercial de Gastroleum, José Antonio Parra, señala que tiene que ser virgen extra porque es como si el zumo de aceituna lo extrajeras del árbol. «Si no dice “virgen extra” tiene defectos, ha pasado por refinería. Luego te puede gustar más un sabor que otro, o una zona geográfica que otra, o puede estar amparado bajo el sello de una D.O. o no, o tener el sello de producto ecológico».

 

USOS CULINARIOS

 

Cada variedad de aceite tiene sus propias características sensoriales definidas y se adaptan muy bien, unas mejores que otras, para cada uso culinario, según nos indicó Parra.

 

Hojiblanca. Esta variedad de aceite tiene sabores frutados y ligeros, le iría muy bien para la preparación de postres y dulces.

 

Cornicabra y picuales. Son más contundentes y con personalidad marcada. Son ideales para técnicas de cocina o materias primas que necesiten un aceite más potente. Con las carnes, se pueden maridar mejor.

 

Los arbequinos. Llamados también “Blancal” o “Arbequín”, son originarios de la población Arbeca en Lleida, por eso se llama arbequina. Se recomienda para pescados o ensaladas, son más delicados, fluidos y con fragancia. Son para alguien que le guste el aceite pero que no se note en demasía, le da justo una pincelada.

 

También, asegura Parra, que en España gusta más el sabor más fuerte, con más cuerpo, y sin embargo, fuera del país, se venden aceites más equilibrados, coupage, que son la mezcla de varios aceites, más en la línea de lo que le gusta al consumidor internacional.