Poder trabajar de cocinero en Japón es un sueño para muchos de los profesionales de los fogones. ¿El tuyo también, pero no sabes cómo realizarlo? Seguro que la experiencia de la uruguaya Penélope Barboza te puede ayudar.

trabajar de cocinero en Japón era el sueño de Penelope
Penélope Barboza con invitados japoneses.

Penélope Barboza es desde 2012 la chef de la Embajada de Argentina en Japón. Con unos comienzos profesionales muy variados, se atrevió con todo tipo de cocina: mediterránea, marroquí, armenia y, cómo no, japonesa. Llegó a enterarse de la vacante gracias a una excompañera de trabajo con la que había trabajado en megaeventos, sin pensárselo dos veces, aplicó para el puesto y se lo llevó. Una de las claves fue su currículum, ya que, teniendo una especialización de dos años en cocina japonesa y habiendo trabajado junto a los mejores cocineros argentinos, lo había ampliado de forma ideal para ocupar este puesto.

Informarse a fondo, una de las primeras tareas

Después de llegar a un acuerdo con el embajador, a Penélope solo le quedaban 2 semanas para recibir el visado y marcharse a la aventura. No muy amiga de la improvisación, inmediatamente se puso a investigar sobre la vida en Japón y a informarse de las cosas básicas del día a día: el funcionamiento del transporte público, el vocabulario básico para sobrevivir, el coste medio de la vida en Tokio, los ingredientes que podría comprar; puntos esenciales para poder trabajar a un buen nivel y llevar una vida más cómoda. Al tener amigos argentinos descendientes de japoneses, le fue más fácil recopilar información y, sobre todo, destaca la red de ayuda que existe entre los extranjeros que están viviendo en Japón. Una red que le sirve para enterarse de dónde conseguir ciertos productos o las novedades del mercado.

Como cualquier persona que acaba de aterrizar en un país desconocido, a la llegada, Penélope se llevó alguna que otra sorpresa. Cuando nos tenemos que imaginar a los japoneses, muchos de nosotros pensamos en gente que trabaja mucho, y que busca vivir en armonía y paz con los demás. Sin embargo, se encontró con un país que vive a dos ritmos antagónicos: las grandes ciudades como Tokio, donde impera la superficialidad, y las zonas agrícolas, donde todavía se lleva una vida delicada y sencilla. En lo culinario, le impresionó la cantidad de plástico que utilizan para envolver la comida y lo normal que es encontrar las porciones para una persona. 

Las porciones individuales son algo común en Japón.

Los cocineros profesionales, muy bien valorados en Japón

El trabajo de Penélope consiste en ocuparse de todas las comidas del embajador y del catering de las recepciones que se suelen realizar en la embajada. En lo diario, suele ser ella la única encargada de la cocina, recibiendo ayuda en caso de tener que cocinar para algún evento grande. El trabajo varía según el mes, algunos meses suele tener que preparar hasta diez eventos y en otros la actividad baja hasta a un evento por mes. “Dentro de la embajada se cocina y se come como en Argentina”, aunque suele haber espacio para jugar, dependiendo de quién es el invitado. Trabajar para la embajada le permite poder seguir cocinando recetas argentinas y, a la vez, poder profundizar en la gastronomía japonesa. No cabe duda que es un puesto con muchas ventajas, empezando por las lingüísticas y culturales.  

Si te estás planteando trabajar de cocinero en Japón, tienes que saber que el oficio de cocinero está muy bien valorado, dentro de la jerarquía social, el cocinero goza de un estatus elevado. Más de un japonés ha querido ser amigo de Penélope, cuando se ha enterado de que es una profesional de los fogones. La gastronomía ocupa un lugar central en la vida de los japoneses: “todo pasa por la comida, casi todos los programas de televisión tienen un espacio de cocina, sin importar de qué tema se trate en el programa”. El paladar japonés es exigente, acostumbrado a platos de calidad y a una cocina que busca la perfección, no en vano Tokio es la capital con más restaurantes con estrella Michelin del mundo.

Trabajar de cocinero en Japón: una japonesa haciendo tai yakis
Así se suelen hacer los tai yaki.

Después de 6 años en la isla, Penélope maneja a la perfección los ingredientes japoneses. Ha desarrollado un gusto especial por la variedad de hongos existente, teniéndolos muy presentes a la hora de cocinar, lo mismo que la bardana y la cebolla negi (nuestra cebolleta). A nivel de dulces destaca el ichigo daifuku mochi o mochi de fresa, que es una especie de pastelito de harina de arroz relleno de una fresa entera o los tai yaki, un postre con forma de besugo, que tradicionalmente se suele rellenar con batata, aunque hoy en día también lo podemos encontrar relleno de caramelo o de chocolate.

Un mochi de fresa, típico postre japonés.
Un mochi de fresa.

Para trabajar como cocinero emigrante en este país tan peculiar, dice, es necesario tener la mente abierta y mucha paciencia. El país del sol naciente parece un buen lugar para todo aquel cocinero que está buscando una experiencia única y enriquecedora.

¿Tú también eres cocinero y trabajas en Japón? ¡Queremos saber más de ti!

G.A.